La noche del adiós fue cruda para la selección de Bélgica, que se vio sorprendida en los Cuartos de Final por un equipo español que, aunque parecía más batido que una tortilla de papas, logró imponerse a los belgas, que se quedaron con las ganas de seguir soñando en el Mundial 2026. En medio del drama, su guardameta, Thibaut Courtois, salió a dar la cara ante los micrófonos, aclarando que él no pidió su cambio, dejando claro que el mando estaba en manos del 'mister'.

Esto nos lleva a reflexionar sobre la proverbial frase del fútbol: “las decisiones están en el banquillo”. Courtois, un portero de talla mundial, no tenía la intención de abandonar el campo, pero en el calor del momento, las decisiones pueden ser más drásticas que un cañonazo de fuera del área. El gran dilema no solo es si el cambio fue táctico o emocional, sino si representa el ocaso de una generación que muchos catalogaron como “la dorada” de Bélgica, llena de estrellas como Eden Hazard y Kevin De Bruyne.

Siendo realistas, tras esta actuación, los “Diablos Rojos” se despidieron, y quizás es hora de replantear las estrategias para la quiniela. ¿Qué tal si consideramos que este golpe impulsará a España como uno de los favoritos? Recordemos que muchas veces un equipo que sabe doblegar a un gigante se vuelve más peligroso. Así que, amigos de las quinielas, no se duerman en sus laureles; ajusten sus picks y prepárense para la próxima ronda, porque el Mundial 2026 apenas está comenzando.

Fuente de referencia: sopitas