¡Ay, Dios mío! Lo que se vivió anoche en Argentina fue una auténtica fiesta digna de un álbum de recuerdos del más grande. Quitando el polvo a los recuerdos de 1986, la Selección Argentina se lanzó al ataque como un león famélico y, contra todo pronóstico, logró una remontada con más giros que una serie de Netflix. Los hinchas, esos que siempre están listos para la fiesta y el aguante, salieron a coronar el Obelisco de Buenos Aires como si estuviéramos en una final mundial, no en unos cuartos de final.

Pero, ¡qué remontada! El equipo de Messi, que ahora juega más como un mago que como un jugador de fútbol, se enfrentó a Egipto y, después de un primer tiempo complicado, se dijo: '¡Ahora sí!' Y vieron lo que es el verdadero espíritu argentino: un gol tras otro, hasta que los egipcios comenzaron a sentirse como si hubieran perdido un partido de voleibol por 3-0.

Con este triunfo, las quinielas se calientan más que el sol que calienta el asfalto en un 15 de septiembre. Los apostadores deben ajustar sus picks con esta nueva confianza argentina. ¿Quién se atreve a ponerle un 3-1 a Argentina en la siguiente fase? Les aviso: los que apostaron a que Argentina llegaría hasta aquí no se quedaron con las ganas de celebrar, y seguramente ahora están pensando en cómo van a gastar sus premios. ¡Así que a brindar, que el Mundial 2026 apenas comienza!

Fuente de referencia: rt_mx